A principios de 2014, los piscicultores plantearon una queja formal ante la Comisión Europea y la Comisión acaba de determinar que la ayuda de estado turca ocasiona perjuicios a la industria europea. Sobre esta base, la Comisión impone una ayuda compensatoria de entre el 7 y el 9.7% a la trucha importada de Turquía.

 

Esacua organización española que apoyó la queja ante la Comisión.

A comienzos de año, la Asociación Danesa de Acuicultura presentó una queja formal ante a la Comisión Europea sobre las importaciones de trucha subvencionada desde Turquía. Sus colegas europeos (Francia, Reino Unido, Italia y Francia) apoyaron la queja.  En España, Esacua apoyó la iniciativa.

Esta decisión ya publicada de la Comisión Europea (Diario Oficial Unión Europea (DOUE) 06/11/2014) confirma que los productores europeos de trucha han estado compitiendo con los productos turcos sobre una base desigual. Estas medidas “anti-subsidy” ayudarán a restaurar una base igualitaria para el sector”.

Según Luz Arregui, Presidenta de Esacua: “La exportaciones son vitales para los piscicultores españoles y estos años se han visto gravemente dañadas por las subvenciones que reciben por parte del estado los productores turcos, que han provocado un marco de competencia imposible en los mercados. Recibimos muy positivamente esta noticia con la que esperamos sienten las bases de la recuperación del sector en este punto”.

 

Pérdidas significativas y cierre de plantas

Los piscicultores han experimentado una presión creciente por la importación de trucha subvencionada de Turquía. La importación turca se multiplicó por dos en el período 2010-2013, y los piscicultores europeos han perdido niveles significativos de cuota de mercado. El precio de la trucha turca es sensiblemente inferior a la trucha europea debido a las subvenciones que los piscicultores turcos reciben del Estado.

La Comisión Europea le dio curso a la queja e investigó. La Comisión determina que las importaciones turcas son las culpables del masivo descenso de la cuota de mercado de la industria de la UE. También señala que los costes de producción de los piscicultores se incrementaron pero que los productores no han podido subir sus precios debido a las importaciones de trucha subvencionada desde Turquía. Esto ha tenido serias consecuencias negativas para los piscicultores de la UE, y muchos han cerrado.

La Comisión Europea impone una medida compensatoria de entre el 7 y el 9.7% a la trucha importada de Turquía. La finalidad es asegurar a los piscicultores europeos una competencia justa con la trucha subvencionada procedente de Turquía. Todavía se está llevando a cabo una investigación sobre “anti-dumping”, y el resultado se dará a conocer a principios de 2015.

Por su parte, Arnault Chaperon, presidente de la FEAP (Federación Europea de Productores de Acuicultura), saluda la decisión de la Comisión: Respaldo fuertemente el compromiso de los piscicultores europeos de luchar contra la competencia desleal, y me alegra ver que la Comisión Europea salvaguarda los principios de comercio libre y justo. No temenos la competencia, pero queremos igualdad de condiciones”.